La compra por internet se ha convertido en toda una tendencia los últimos años. Tanto que un 51% de españoles prefieren realizar sus compras por internet (sobre todo aquellos relacionados con la moda y los aparatos electrónicos).

Las grandes plataformas de comercio online como Amazon, AliExpress o Ebay nos prometen un sinfín de productos y la capacidad de poder encontrarlos de una forma fácil y sencilla: Mediante palabras clave y categorías. Gracias a la globalización y a la tecnología ahora podemos comprar productos de la otra parte del mundo y tenerlos en nuestros hogares en menos de una semana.

Realizar 25 pedidos individuales contamina tanto como una visita en coche a un centro comercial

Es muy fácil dejarse llevar por las comodidades o los precios ajustados, pero ¿Sabemos realmente el impacto ambiental que generamos con nuestras compras por internet? Según un estudio publicado por The Kernel realizar 25 pedidos individuales contamina tanto o más que una visita en coche privado a un centro comercial. 

Según explicó Pere Navarro, delegado del salón eDelivery Barcelona Expo & Congress de comercio online a El economistaHace cinco años se repartían 125.000 paquetes al día y hoy la cifra supera los 1,25 millones de envíos, y esto está en progresión geométrica”. El experto asegura “que tenemos que innovar mucho, aprender mucho y adaptarnos a las preocupaciones que han aparecido entre los ciudadanos, como la sostenibilidad, el medio ambiente y la movilidad”.

Y es que en un momento tan crucial para la supervivencia del planeta como el que vivimos ahora, es importante replantear la ética de las nuevas formas de consumo y tendencias. Para conseguir cumplir el Acuerdo de París 2015 de mantener por debajo de los 2ºC el incremento de la temperatura planetaria, debemos reducir emisiones a nivel global.

La gran necesidad de reducir emisiones

Si bien tras la COP25 muchos gobiernos y países se están poniendo manos a la obra con nuevos planes de Energía y Clima nacionales y trabajando en medidas para conseguir la descarbonización de la economía, nosotros como ciudadanos de a pie no debemos quedarnos atrás. Con pequeñas acciones ZEO –objetivo cero emisiones-, reducimos nuestra huella de carbono y contribuimos a frenar el cambio climático. 

Por eso, a la hora de comprar por internet es importante tener en cuenta los factores o aspectos vinculados a los ecommerce que podrían elevar tu huella de carbono diaria.

 

1. El transporte

Si hay un sector que requiere especial acción y atención, dada la situación de emergencia climática que vivimos, es el sector del transporte. Según la Unión Europea, el transporte es responsable de un 30% de las emisiones GEI que provocan el cambio climático, el 75% de estas provienen del transporte por carretera.

Para cumplir con el compromiso de reducción de emisiones neutras para 2050 que han adoptado la mayoría de países, una de las líneas de acción es la electrificación del transporte. Los automóviles además de ser los principales emisores del NOx, perjudicial para la salud, son emisores de CO2.

La huella de carbono que genera el transporte al portar un producto que procede de un país como la China a España, es muy superior a la que podemos generar comprando en cualquier tienda o comercio de proximidad. Además, dada la elevada competencia entre eCommerces por realizar las entregas a la mayor brevedad posible, muchas veces se prima la rapidez por encima de la responsabilidad ambiental.

Algunos ecommerces llevan sus vehículos a media carga para cumplir con las fechas de entrega

Algunas tiendas de comercio electrónico utilizan aviones en vez de vehículos terrestres o llenan sus furgonetas o camiones a media carga para cumplir con la fecha de entrega. Esto supone una huella de carbono aún mayor para que nos traigan a nuestra casa el producto que hemos comprado digitalmente. 

Frente a esta problemática, algunas empresas han incorporado algunos vehículos y furgonetas eléctricas a su flota de reparto para así reducir su huella de carbono. De hecho Amazon ya ha puesto en marcha su plan para introducir en el negocio 100.000 furgonetas eléctricas que empezarán a operar en 2010. Otras, como Google, investigan sistemas de reparto con drones.

2. Los residuos

Cada año generamos miles de residuos plásticos que acaban abandonados en mares, destruyendo la fauna y flora marina o en vertederos, emitiendo CO2 al degradarse. Por no hablar de la huella de carbono que genera cada uno de los plásticos que consumimos al ser producido. Para fabricar 1 tonelada de plástico desde cero se emiten 3,500 kg de CO2.

Según la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales cada habitante genera 1.2 kilos de basura al día, eso son 438 kilos al año

En el caso de la compra online el problema de la basura o los residuos es uno de los más criticados. En muchas ocasiones los consumidores más ZEO se han quejado de recibir productos como cargadores móviles o bisutería que pesa apenas unos gramos, protegida por varios plásticos y embalajes.

En el caso de comprar en tiendas físicas es posible tomar una actitud más #zerowaste al respecto. En el caso de la ropa, por ejemplo, es posible renunciar de la bolsa y guardarla en una bolsa de tela. En el caso de productos envueltos en cajas, si compramos en una tienda física aunque seguimos generando el residuo del packaging, reducimos los residuos generados por las capas de cartón, papel de burbujas y plástico que lo envuelven. 

 

3. Compensación de emisiones

Algunos ecommerce intentan ser cada vez más ZEO, aunque para conseguirlo deban superar algunas barreras logísticas o de sus sistemas de producción. Electrificar toda una flota de transporte de reparto puede ser para muchas empresas un gasto imposible de asumir.

Aún así para compensar las emisiones del transporte, las instalaciones e incluso el derivado de los residuos plásticos generados muchas marcas apuestan ya por la compensación de emisiones. Que un comercio disponga o no de esta política de compensación puede influir a reducir nuestra huella de carbono cuando compramos.

Este sistema permite a las empresas destinar una cantidad económica equivalente a los kilos o toneladas de CO2 emitidas, a proyectos de reforestación o reducción de emisiones en otros ámbitos. Algunas empresas incluyen la compensación dentro del precio final de compra, dejando que el consumidor sea el que decida si quiere compensar las emisiones que ha generado traer ese paquete a su casa.

Muchos sectores ecologistas han catalogado este sistema como un “encubridor” para que las compañías, siempre que paguen, puedan seguir emitiendo CO2, y por lo tanto contribuyendo al cambio climático. 

 

4. Las devoluciones

Uno de los problemas que genera el comercio online es el “comprar por comprar”. Muchas tiendas online, sobretodo del sector de la moda, permiten realizar devoluciones infinitas a coste cero como una política o beneficio por comprar con ellas. Esto fomenta las compras por impulso y un nuevo nivel de consumismo.

La tasa de devoluciones en ecommerce es más elevada que las devoluciones en tienda física. En el sector de las tiendas de moda online la tasa de devolución asciende al 30%. A parte del gran impacto económico que supone realizar de nuevo toda la cadena logística a estos ecommerce, es importante tener en cuenta también el impacto ambiental.

El proceso de entrega se puede realizar hasta tres veces, generando una nueva huella de carbono cada vez, no solo por volver a entregar el producto, si no también al recogerlo. Las comunidades ambientalistas ya han reclamado a las empresas de reparto online más dureza a la hora de establecer las políticas de devolución. Y es que en ocasiones el consumidor ha generado una huella de carbono perjudicial para el planeta, solo para probar si una prenda de ropa de queda bien o el jarrón hace juego con su sofá. 

ZEO Consejo

Lo más ZEO es “si no estás seguro de que te gusta o quieres un producto no lo compres. También puedes reutilizar o comprar el producto de segunda mano. También en otros comercios online como Wallapop o Vinted, que te permiten geolocalizar a los usuarios más cercanos y así ahorrar una huella de carbono mayor.

Las ventajas del comercio por internet

La necesidad de un cambio en el sistema logístico y en el transporte en los ecommerces es inminente. Aún deben trabajar mucho para reducir su huella de carbono y ser ZEO. 

Aún así, el sistema de compra por internet tiene un punto muy positivo. Al no contar con punto de venta físico eliminamos la demanda eléctrica que supone mantener abierta una tienda. Como sucede en la mayoría de comercios, el suministro energético de calefacción, aire acondicionado o luz, no proviene de energías renovables. Aunque algunas multinacionales ya se proveen de energía limpia para sus centrales, no es lo mismo hacerlo en las centenares de tiendas que tienen repartidas por el mundo. 

La huella ambiental olvidada: El papel de moneda genera 300 millones de toneladas de papel

El ecommerce relega el dinero físico a un segundo plano. Las fábricas de monedas producen cada año 300 millones de toneladas de papel. En un momento de la historia donde los árboles se han convertido en uno de los principales aliados de la lucha frente al cambio climático dada su capacidad de sumideros de CO2, se trata de una producción más que cuestionable. La economía sumergida puede ser una solución ecológica y mucho más centralizada para un futuro ZEO.

Además algunas tiendas online establecen puntos de recogida en vez de envíos al domicilio. Los llamados punto packs, que ya se extienden por la mayoría de ciudades permiten reducir la huella de carbono del transporte. El repartidor puede dejar todos los productos que debe repartir en una ciudad como Barcelona, en veinte puntos habilitados. Los usuarios pueden decidir qué punto está más próximo a su vivienda y reducir también las emisiones derivadas de su desplazamiento. Otras marcas apuestan por pasar del plástico al packaging de cartón, más ZEO o incluso han eliminado las facturas en papel de su sistema de comercialización: Con la factura digital es suficiente.

Tras exponer los pros y los contras, respondemos a la pregunta de este artículo con un contundente: Depende. Si la compra por internet se utiliza de una forma responsable puede suponer una menor huella de carbono que la compra en grandes superfícies sobre todo de fast fashion – la moda que está más a nuestro alcance debido a su presencia global en todos los países y ciudades-.

Aunque si no tenemos en cuenta detalles como la compensación, el packaging y en general, las políticas ambientales de la tienda online donde compramos podría ser más ZEO apostar por el comercio de proximidad o visitar la sección eco-sostenible de algunas marcas que se esfuerzan por ser cada vez un poco más sostenibles.

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