La emergencia climática obliga a la sociedad a investigar en las mejores soluciones para reducir las emisiones de los combustibles fósiles, reducir la huella ecológica de la industria cárnica o conseguir precios competitivos para la transición a la electro movilidad. Todas estas acciones y medidas para conseguir un planeta lo más ZEO posible no tienen ningún valor si no se soluciona un problema de base: La falta de educación ambiental.

“Si los políticos no reciben educación ambiental les costará más tomar decisiones a favor del medio ambiente” aclara Sera Huertas. El educador ambiental representante del colectivo EA26 reivindica la necesidad de darle más protagonismo a la educación ambiental en nuestras vidas y en cualquier sector o ámbito. “No podemos cometer el error de compartimentar las cosas y pensar que el medio ambiente es algo ajeno a nuestra vida” asegura Huertas.

Junto con otros educadores ambientales del EA26, hace un año se reunió con la ministra en funciones del MITECO, Teresa Ribera, para conseguir que esta disciplina deje de aparecer “de forma residual” en las medidas y acciones que se toman en la lucha contra el cambio climático.

Este movimiento, que empezó organizando debates en Twitter para hablar de educación ambiental, presentó un decálogo con propuestas para conseguir una mejor transición ecológica.

¿En la actualidad cómo acceden los más pequeños a la información ambiental? 

Una de las cosas con las que tradicionalmente hemos tenido que pelear desde la educación ambiental es por la idea de que esta es una disciplina pensada solo para los niños. En realidad la educación ambiental no tiene edades. Está pensada para toda la sociedad y ahora se da un caso muy significativo, donde vemos que miles de jóvenes concienciados se lanzan a la calle, en parte gracias a la educación ambiental que han podido recibir, para decirnos a los adultos, los que tomamos grandes e importantes decisiones, que actuemos para frenar la crisis climática. Está claro que hace falta mucha educación ambiental dirigida al público adulto.

Y podemos verlo en el potente discurso de Greta Thunberg que le está diciendo a los adultos: “Debéis tomar ya las decisiones correctas”. Si estos adultos no reciben educación ambiental les costará más tomar decisiones a favor del medio ambiente. Precisamente la educación ambiental es una herramienta para generar conciencias y cambiar mentalidades.

Entonces, ¿Con qué edad crees que deberían empezar a conocer esta problemática?

Cuando hablamos de educación ambiental, hablamos de la vida en sí misma. Es decir, todo puede tener un enfoque ambiental. No podemos cometer el error de compartimentar las cosas y pensar que el medio ambiente es algo ajeno a nuestra vida. Siempre he pensado que una de las cosas más importantes que aprendemos en la escuela, y fuera de ella, es el concepto “ecosistema”. Este concepto nos permite visualizar y entender que todo está relacionado y es interdependiente.

Si hablamos de salud hablamos de medio ambiente, si hablamos de economía o trabajo también. Cuando iniciamos el proceso de educación en los niños empezamos a generar un compromiso con su entorno. Desde que el niño empieza a interactuar con su entorno, los padres, profesores y educadores tenemos esa responsabilidad. Allí debe estar presente la educación ambiental.

¿Todos podemos ser educadores ambientales?

Todos y todas podemos hacer educación ambiental, pero para ser educador o educadora ambiental hay que emprender el camino de una profesión maravillosa. Cuando le explicas a tu compañera de piso porque tiene que dejar de usar bolsas de plástico y le propones otra opción, estás haciendo educación ambiental. Una profesional prepararía un programa, diseñaría materiales educativos, realizaría acciones y después evaluaría resultados.

¿En qué contexto nace el movimiento de educadores ambientales EA26?

El EA26 nace hace unos años con un objetivo muy claro: Aprovechar las redes sociales para hablar de educación ambiental. La educación ambiental siempre ha aparecido de forma muy residual en algunos ámbitos. Un poco en la Administración, en los centros escolares, en los medios de comunicación… En ese momento consideramos que las redes sociales eran un buen medio para que la educación ambiental aumentase su presencia y tuviese más relevancia, de una manera muy sencilla y gratuita. Y además serviría para crear red y sentimiento de colectivo en un momento en que el sector de la educación ambiental estaba en horas muy bajas.

¿Quiénes formáis el EA26?

Un grupo de educadores ambientales de diferentes puntos de España que decidimos crear una plataforma que todos los meses organizase un debate sobre educación ambiental y alguna área de acción, como la moda, el transporte o la alimentación.

“El 26 de cada mes nuestro grupo de educadores organiza un debate en redes”

Sera Huertas

Educador ambiental, EA26

Cada mes nuestro grupo de educadores y educadoras organiza estos debates en Redes, esencialmente en Twitter. Elegimos el día 26, porque el 26 de enero es el Día Mundial de la Educación ambiental. Cuantos más debates organizábamos más nos empezábamos a dar cuenta de que podíamos impactar aún más, y que nos podíamos convertir en un grupo que además sirviese para impulsar la educación ambiental.

¿Cuál fue vuestro siguiente paso entonces?

Nos pusimos en contacto con el Ministerio de Transición Ecológica (MITECO) y ellos nos organizaron una reunión con Teresa Ribera para que conociese de primera mano la situación de la educación ambiental en España y para presentarle un decálogo de acciones que entendíamos que eran necesarias para una correcta transición ecológica.

Intentamos canalizar, de alguna manera, el sentir de una parte del sector de la educación ambiental en España. Este sector está carente de una fuerte y activa organización asociativa que puede cumplir este papel, aunque espero que esto se corrija con el tiempo.

¿Y se han cumplido vuestras demandas?

Nos reunimos con Teresa Ribera justo antes de la convocatoria de elecciones y lleva aproximadamente un año como ministra en funciones. De momento aún no ha llevado a cabo ninguna de nuestras peticiones, salvo realizar un debate en Twitter en uno de los encuentros EA26. También es verdad que como ministra en funciones tiene limitadas sus competencias.

Si en algún momento Teresa Ribera acaba siendo ministra de Transición Ecológica con un presupuesto potente, capacidad de acción y años para realizarlo, esperemos que lleve a cabo nuestras demandas. Vemos que como ministra cree en la educación ambiental y creemos apostaría por ella.

Pese a estas demandas para un mejor tratamiento de la educación ambiental en España, ¿Existen en la actualidad programas específicos para concienciar y enseñar en las aulas sobre esta problemática?

Existen muchos programas para trabajar la educación ambiental y desde la educación ambiental. No estamos hablando de un fenómeno reciente, lleva décadas trabajándose. Lo que pasa es que no trasciende lo suficiente, ni tiene los presupuestos, continuidad, profesionalidad, etc. necesaria.

Desde hace muchísimos años existe ESenRED21 ( Escuelas hacia la Sostenibilidad en Red), una enorme red de centros, profesionales, ayuntamientos y profesores que trabajan en programas de educación ambiental por centros, provincias y a nivel nacional.

En esta red se trabajan infinidad de temas. Desde el clásico proyecto de reciclaje o reducción de residuos en el aula, hasta programas para ser voluntario ambiental en espacios próximos a los centros. Incluso también se trabajan proyectos de cálculo de huella de carbono para reducir el impacto de las escuelas frente al cambio climático.

¿Cómo afecta la globalización del movimiento Fridays For Future a esta educación ambiental?

Existe una relación de doble sentido. Cuanto más se hable de este problema, más fácil va a ser concienciar a la gente. El empuje y la fuerza de los y las jóvenes, junto a los medios de comunicación y las redes sociales, han puesto el movimiento en el centro de atención, y la crisis climática, dándola a conocer y haciendo que la gente se sume a la llamada de emergencia.

“Cuantos más políticos despierten más posibilidades habrá de que pongan en marcha iniciativas de educación ambiental”

Sera Huertas

Educador ambiental, EA26

Por otro lado también se ha conseguido interpelar a los políticos. No sé cuantas educadoras y educadores ambientales podemos ser en toda España, pero si sé que solos somos un colectivo muy pequeño y con un bajo impacto social. El movimiento mundial de Fridays For Future ha hecho el trabajo de interpelar y señalar con el dedo a la política para exigirles actuar de inmediato. Cuantos más políticos despierten, más posibilidades habrá de que pongan en marcha iniciativas de educación ambiental. Créeme, un día despertarán y dirán: “Ante el cambio climático, más educación ambiental.” Y eso, en parte, será gracias a Fridays For Future.

Comentas que existe una doble dirección con el colectivo Fridays For Future, ¿Cuál es el papel de la educación ambiental en todas estas movilizaciones?

Con lo de doble dirección, me refiero a que desde la educación ambiental también podemos apoyar este movimiento. Hay muchos jóvenes que se incorporan a este movimiento desde distintas carreras o formaciones y tienen conocimientos muy diversos y en lo que respecta al cambio climático. En la mayoría de casos no han recibido en sus centros educativos la formación suficiente. Nosotros lo que ya hemos hecho es poner todo nuestro conocimiento, toda nuestra información y fuentes, en definitiva, todo lo que sabemos de la materia y cómo comunicarla y trabajarla con distintos públicos, a disposición del movimiento.

Nos hemos ofrecido a colectivos como Fridays For Future o Profesores por el futuro. Queremos poner nuestra experiencia y profesionalidad al alcance de todos los movimientos sociales por el clima existentes.

¿Cómo ayuda el hecho de que jóvenes cuenten con un referente de su misma edad tan implicado y popular como Greta Thunberg en la educación ambiental?

El fenómeno Greta es muy positivo por muchas razones. Ella se presenta como un referente para la juventud. “¿Si ella puede hacerlo, porque no podemos hacerlo nosotros?”, se preguntan la mayoría de jóvenes. Quizá una de las cosas que más hemos echado de menos hasta ahora desde la educación ambiental ha sido la creación de un mensaje claro y diferente para cada público.

El mismo discurso no sirve para todos las capas de la sociedad. El discurso es mucho más efectivo cuando va pensado y creado para un público concreto. Y si además ese discurso lo realiza gente con la que puedes conectar fácilmente es mucho más efectivo. Greta es un gran aliciente y está haciendo muy bien el papel de dinamizadora y movilizadora de una conciencia común. Es una joven que les habla de tú a tú a millones de jóvenes, con un lenguaje y un código común, y eso es imbatible si además es coherente con todo lo que dice.

¿Los medios de comunicación están haciendo un buen trabajo a la hora de difundir este movimiento y la información sobre cambio climático?

En general, el tratamiento del cambio climático en los medios quizá no es el más adecuado. Habitualmente los medios buscan sensacionalismo, drama, catástrofe y sobre todo inmediatez. Por ejemplo, si van a sacar el cambio climático en portada es porque hay una noticia terrible sobre este. Lo que impacta del cambio climático son las inundaciones en el sur de Alicante y en Murcia, las pérdidas económicas, las víctimas de estas catástrofes…

Quizás si se publica un informe sobre cómo va a impactar el cambio climático en el hielo y en el océano, sólo se hable de los metros que va a subir el mar Mediterráneo y las pérdidas económicas que va a suponer. Pero hay mucho más, y sobre todo no es cuestión de contarlo en un solo día, debe haber una tarea de “gota malaya” que hable continuamente del tema y que sobre todo se aporten ideas, soluciones y perspectivas de futuro positivas. Pero esta es la tónica general con la que los medios tratan la información, y el cambio climático no es ajeno a esto.

¿Cómo afecta esta forma de tratar la información climática a los ciudadanos de a pie?

En muchas ocasiones hace que el ciudadano quiera tirar la toalla. El ser humano se ve tan insignificante ante esta problemática que cree que no puede hacer nada y se resigna. Y a veces incluso se genera el efecto contrario. La gente piensa: “Como me están diciendo que a finales de siglo la cosa se va a poner muy mal, pues tengo que aprovechar al máximo, coger aviones, comprar compulsivamente, consumir carne sin fin…”. En definitiva vivir al máximo un modelo de vida que el capitalismo nos he hecho creer inocua para el planeta y tremendamente satisfactoria para el ser humano: mentira.

“Para conseguir los objetivos que plantea la educación ambiental debe haber una mejor comunicación entre la ciencia y los periodistas”

Sera Huertas

Educador ambiental, EA26

Hay que cambiar este discurso. De hecho hay algunos medios que ya lo están haciendo. Para conseguir los objetivos que plantea la educación ambiental debe haber una mejor comunicación entre la ciencia y los periodistas. Juntos pueden conseguir comunicar los hechos de una forma fidedigna y ajustada a la realidad, pero también atractiva y con impacto.

El cambio climático se debe explicar en todas sus facetas: Qué dice la ciencia, qué está pasando ahora mismo, qué va a pasar en unos años, ante qué escenarios podemos encontrarnos en función de cómo actuemos ahora… Pero también, qué podemos hacer para solucionarlo. Hay que acabar siempre con la esperanza de que todavía estamos a tiempo de evitar lo peor de la crisis climática.

Ahora tenemos muchas facilidades para acceder a la información climática, ¿Por qué crees que aún hay gente que no le da importancia al cambio climático?

La gente no es que no esté informada, sino que está desinformada. Hace unas décadas podíamos hablar de falta de información y ahora tenemos sobreinformación. Tan malo es no tener información como tenerla en exceso, porque al final no contrastamos tanto las fuentes, ni profundizamos en las temáticas, no sabemos qué información es de fiar y cuál no lo es. Hay mucha información poco fidedigna y hay mucha información malintencionada. Todo esto genera desinformación. Si además le añadimos el greenwashing que hacen algunas empresas y entidades, tenemos el cóctel perfecto para crear un caos informativo.

No debemos permitir que salga una persona mediática y con responsabilidades públicas, en un programa de televisión diciendo que la “ciencia aún no se ha puesto de acuerdo”. Esos 3 millones de espectadores pueden creer que aún no hay consenso y que están libres de actuar ante una “presunta” crisis climática. Cuando en realidad si que hay consenso, un 98 – 99%; y eso en ciencia es prácticamente absoluto. A toda esta gente hay que extraerle esa información equivocada y volver a empezar a educarles. Como decía Eduard Punset “vivimos en tiempos en los que primero hay que desaprender para luego aprender lo esencial.”

Per què a la gent li importa tant ara reciclar i no consumir plàstics, però no canviar de cotxe?

Perquè la societat té una escala de valors amb coses que considera prescindibles i coses que considera imprescindibles. En aquesta llista, On posaríem les bosses de plàstic? Encara que estiguis acostumat a elles, canviar aquest hàbit és fàcil. Però canviar de cotxe és molt més difícil. Estem parlant de limitar alguna cosa que per a la gent és sagrat, el capitalisme ha creat un símbol de llibertat, el cotxe i el seu ús indiscriminat.

¿Por qué la sociedad no es capaz de dejar el coche o que no coma carne por su planeta?

Porque hay detrás todo un entramado político-económico que nos ha creado un escenario con falsa necesidades. ¿Es más importante defender el derecho de circular en coche por cualquier rincón de la ciudad que el de las salud de los escolares que caminan al colegio entre miles de coches respirando toda la contaminación que producen? Desear una revista a las once de la noche desde el sillón de mi casa y que a través de una aplicación móvil le llegue mi deseo a un ciclista que me la traerá en menos de 30 minutos ¿Es esta una necesidad básica que debo cubrir?

Otro ejemplo: Si cierran todos los pequeños comercios locales de un municipio e instalan centros comerciales en la periferia indudablemente para ti el coche va a ser imprescindible. Y si alguna vez cuestionas alguna de estas cosas, el sistema también se ha encargado de elaborar informes diciendo que el consumo de carne es bueno para la salud, o en su momento, que fumar no era para nada perjudicial.

Nuestra tarea como educadores ambientales consiste en desmontar todas estas mentiras y vincular todas estas cosas a algo realmente importante para la ciudadanía, por ejemplo, a la salud. Explicarle a la sociedad que debe renunciar al coche no sólo por el cambio climático, sino por el impacto contaminante que supone para su salud. Ojo cuando nos tocan la salud, con eso no se debería jugar.

Debemos hacer la tarea de trasladar los estudios y datos que los profesionales de la salud llevan a cabo a la ciudadanía, y esa es tarea de la educación ambiental. Una alianza entre la salud y la educación ambiental debería ser una prioridad para el próximo gobierno.

 

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