Desde que se creó el primer sistema de etiquetado de la huella de carbono en 2006, ha llovido mucho. La ONG inglesa Carbon Trust fue la primera en ofrecer un servicio de cálculo y certificación de la huella de carbono para las marcas comerciales del Reino Unido que voluntariamente la quisieron conocer.

Mucho antes de establecer las bases de la acción climática a través del Acuerdo de París 2015 o los compromisos de neutralidad de carbono durante la COP25, esta ONG ya trabajaba por la descarbonización de la economía a través de las etiquetas de la huella de carbono.

El etiquetado de la huella de carbono empuja a las grandes marcas a reducir sus emisiones

Este sistema de etiquetas, de Carbon Trust, y de múltiples iniciativas que vinieron después, como la canadiense Carbon Counted o la suiza Climatop, tiene el objetivo de empujar a las empresas a comprometerse a reducir sus emisiones de CO2 para así hacer frente al cambio climático.

Para lograr este compromiso de las compañías, el primer paso es calcular la huella de carbono. Para reducir las emisiones derivadas de una actividad económica, primero debemos conocer de dónde vienen y en qué fases del proceso productivo se han generado.

Las etiquetas de cálculo de huella de carbono otorgan una ventaja competitiva

Después de conocer estos datos, el siguiente paso es incluir en el envase una etiqueta de los Kg de CO2 equivalente que se han emitido para la fabricación y transporte del producto, y establecer unos objetivos y compromisos claros para reducirlas. Con este sistema se otorga a aquellas marcas que deciden dar el paso, una ventaja competitiva ante los consumidores.

Y es que, en los últimos años, la sostenibilidad de las marcas se ha convertido un factor de decisión de compra muy importante. Las marcas que cuentan con certificados y etiquetas ecológicas, así como de cálculo de la huella de carbono, se muestran más comprometidas con el medio ambiente y más transparentes ante los clientes.

Al mismo tiempo, las etiquetas ayudan a las personas a reducir su propia huella de carbono. Mediante este sistema se les brinda la información necesaria para tomar decisiones sobre los productos y alimentos que compran, y así poder reducir el impacto de su consumo en el medio ambiente.

 

En la actualidad existen centenares de entidades que emiten etiquetas de huella de carbono

En la actualidad, catorce años después de la creación de esta pionera iniciativa ambiental, existen centenares de organizaciones y ONGs que calculan la huella de carbono de las empresas. También emiten certificados y etiquetas que muestran a los consumidores las emisiones de CO2 generadas para la fabricación y obtención de cada producto.

Los mercados de carbono: El cálculo obligatorio de la huella de carbono

Además, desde hace años, en algunas economías mundiales, las mayores empresas emisoras del sector industrial están obligadas a calcular y pagar por cada tonelada de CO2 que emiten. Según contó Ismael Romeo, director general de SENDECO2, a Plataforma ZEO, “cada vez más economías están poniendo precio a sus emisiones de carbono a través de mercados de carbono o impuestos directos”.

Este precio, otorgado por organismos como el Régimen de Comercio Europeo, supone un aliciente para que las empresas se decidan a afrontar una transformación tecnológica de su producción haciéndola más ZEO -cero emisiones-, y logren grandes ventajas competitivas al no tener que pagar por sus emisiones.

Cada vez más empresas calculan su huella de carbono y la compensan

Aun así, no todas las empresas están sujetas a este sistema de cálculo obligatorio de huella de carbono y a pagar por sus emisiones. Es por ello que, en los últimos años, algunas compañías han tomado la decisión de adoptar un compromiso con la lucha climática calculando su huella de carbono y compensándola.

 

Ya sea de forma autónoma o bien a través de organizaciones ajenas, muchas de las grandes marcas ya conocen las emisiones generadas por sus productos y servicios y tienen el objetivo de reducirlas. Ahora bien, ¿las conocemos nosotros?

Etiquetas de Huella de carbono ¿Dónde podemos encontrarlas?

La gran mayoría de empresas que calculan y se comprometen a reducir sus emisiones de CO2, no comunican su huella de carbono en el embalaje a través de las etiquetas.

Se trata de una medida contraproducente para las mismas puesto que, según han demostrado los estudios de tendencias de consumo, dichas etiquetas ayudan a que los compradores tengan una concepción más positiva de la marca.

Además, otra de las problemáticas a la hora de calcular la huella de carbono real reside en la dificultad de conocer la huella de carbono de cada uno de los proveedores. Por este motivo, es más fácil establecer una medición real para aquellos fabricantes que producen sus propias materias primas, y sólo deben reclamar a sus proveedores las emisiones derivadas del packaging o el transporte.

A continuación, recogemos las etiquetas de huella de carbono más populares y fáciles de encontrar en los supermercados y los sistemas de certificación más conocidos a nivel global.

Etiqueta “Carbon Trust”.

 La reina de las etiquetas de cálculo de carbono. Algunos miembros de la ONG Carbon Trust, contribuyeron a la creación de la recomendación PAS 2050:2008, para medir la emisión de GEI producidos durante la cadena de producción de productos y servicios.

También a la elaboración la norma ISO14067, que recoge los requisitos y recomendaciones por los que se rigen hoy en día la mayoría de organizaciones, para cuantificar las emisiones derivadas de un producto.

Las etiquetas de Carbon Trust se pueden encontrar en miles de productos alrededor del mundo. El sistema consiste en una gama de etiquetas de huella de carbono de producto, que indican en qué nivel se encuentran las marcas en su compromiso por conseguir la neutralidad climática.

Según el sistema de etiquetado Carbon Trust, existe la etiqueta de “Reduciendo CO2”, “CO2 medido”, “Bajo en carbono” o “Neutro en carbono”. Algunas de ellas también incluyen el número de emisiones exactas de CO2 generadas por cada producto.

La empresa de alimentación de gran consumo Oatly fue pionera en apostar por este sistema de etiquetado en el embalaje de sus productos. Ahora la marca Quorn Foods, líder de producto alimenticio de microproteína en el Reino Unido, Irlanda y Holanda, también se suma a la iniciativa de medir y etiquetar sus productos.

Gracias a esta iniciativa ZEO, logran transmitir a los consumidores la importancia de elegir sus productos para contribuir a preservar el medio ambiente y reducir las emisiones GEI que provocan el cambio climático.

Etiqueta “Climatop”.

La etiqueta suiza Climatop está activa desde 2008. Certifica productos y servicios que generan significativamente un menor número de emisiones GEI que otros productos similares.

El sistema de etiquetado de Climatop no incluye un número detallado de las emisiones GEI generadas por el producto, sino que consiste en una etiqueta que de forma general afirma: “Approved by climatop” es decir “Aprobado por Climatop”. Sin duda, se trata de un sistema más práctico tanto para los consumidores como para las marcas y productos que lo portan.

En su página web incluyen una amplia lista de los productos que cuentan con su certificación – que sigue los estándares internacionales ISO 14040-. La medición de la huella de carbono y la verificación de su posterior reducción, está avalada por un experto independiente.

La cadena de centros comerciales MIGROS hace años que cuenta con el sello Climatop para un gran número de su gama de productos. Gracias a este sistema de etiquetado, certifican a sus clientes que sus productos son un 20% más eficientes en cuanto a emisiones de CO2 que sus homólogos.

Etiqueta “Carbon Neutral”.

 Aunque la certificación Carbon Neutral está orientada a grandes compañías, se trata de una de las más populares y demandadas a nivel global. La organización Carbon Neutral nació en 2002 con el objetivo de crear un estándar global para que las compañías pudiesen desarrollar programas para reducir su huella de carbono, y contasen con una etiqueta que avala su compromiso.

Aunque la mayoría de marcas que cuentan con la etiqueta “Carbon Neutral” no la incluyen físicamente en el packaging de sus productos, cada vez que adquirimos un producto de Microsoft, Logitech o de la textil Hirdaramani Group, estamos realizando una compra neutra en carbono o en vías de serlo.

Etiqueta “ZEO”

 En 2017 la Plataforma ZEO empezó a ofrecer su sello ZEO -Zero Emissions Objective-, para aquellas marcas y compañías que hayan llevado a cabo un evento o producción cero emisiones. Para que un evento, producto o servicio, pueda contar con esta etiqueta, se generando las mínimas emisiones posibles y con proveedores lo más comprometidos posible con el medio ambiente.

Desde la Plataforma ZEO, impulsada por la Asociación Casa Bioclimática i la agencia , se ejecuta una estimación de la huella de carbono y se compensa el CO2 equivalente en un proyecto ambiental certificado. El equipo de expertos independientes de Plataforma ZEO trabaja con las empresas interesadas en obtener su sello, tratando de generar el menor número de emisiones de CO2, para así estar más cerca de la neutralidad de carbono.

Coca Cola cuenta con dos sellos ZEO Production y un sello ZEO Event

Coca Cola European Partners ha sido una de las primeras grandes marcas que ha confiado en el sistema de cálculo de la huella de carbono y etiquetado ZEO. En los últimos años, la marca obtuvo la etiqueta ZEO Event en sus talleres de Navidad para las familias de los trabajadores, y las etiquetas de ZEO production para sus acciones de economía circular en los patrocinios de la Jean Bouin 2018 y la Marató de Barcelona 2019.

Etiqueta “Carbon Free”

En 2007 la organización americana Carbon Fund anunció el lanzamiento de su etiqueta certificada “CarbonFree(TM)”. Una certificación pensada para lograr que las empresas líderes americanas promuevan sus productos como “neutros en carbono” mediante la reducción de las emisiones durante el proceso de producción, envíos y actividades.

La etiqueta “CarbonFree” se puede encontrar en centenares de productos fabricados en Estados Unidos y comercializados a nivel nacional e internacional.

Desde Carbon Fund siempre han trabajado con organizaciones y expertos externos que les permitan calcular la huella carbono real de los productos, centrándose en el ciclo de carbono de cada unidad.

Etiquetas en el sector privado

 Además de las etiquetas y certificados emitidos por organismos y organizaciones expertas, existen múltiples marcas del sector privado que han lanzado su propio sistema de medición y etiquetado de la huella de carbono.

 

1.LIDL

Un ejemplo de esta creciente tendencia es el de la marca LIDL, que en los últimos años ha impulsado un nuevo proyecto de etiquetado de productos “respetuosos con el medioambiente” comparando la huella de carbono de estos con la de los productos convencionales a través de porcentajes.

2. Tengelmann

Tras participar en el sistema de inversión PFC Fund del Banco Mundial para lograr la transición a la energía verde del sector empresarial, la marca Tengelmann inició su propio programa piloto de etiquetado de huella de carbono. La cadena de grandes superficies Cotsco en EEUU, también siguió su ejemplo etiquetando algunos de sus productos.

2. Tesco

Tesco cuenta con más de 1.000 productos con etiqueta “Carbon Reduction Label”. Esta popular cadena de grandes supermercados trabaja con una estricta política de compra, en la que prioriza la comunicación y difusión de la información de la huella de carbono en sus productos.

Por este motivo, es una de las únicas marcas que exige a sus proveedores, que midan sus emisiones para poder seguir trabajando con Tesco.

4. Leclerc

 La gran marca de supermercados francesa LECLERC también está desarrollando su propio sistema de etiquetado de huella de carbono. Su sello estará basado en identificar los productos como “poco nocivos” a nivel ambiental y no incluirá referencias exactas de la huella de carbono generada.

5. Wal-Mart

Hace dos años la marca Wal-MArt realizó una gran inversión económica para medir y empezar a reducir la huella de carbono de los productos que comercializa. Se ha convertido en una empresa líder en transformación “verde” en Estados Unidos, después de haber etiquetado y contribuido al cálculo de la huella de carbono de todos los productos de 40 de sus proveedores.

6. Casino

La gran compañía Casino, propietaria de marcas como Spar, Vival o Monoprix, también ha desarrollado una etiqueta propia que informa a los clientes de la huella de carbono de los productos que comercializa.

En este caso se trata de una estimación de los gases GEI emitidos durante las principales etapas de producción del producto (empaquetado, transporte, distribución y producción).

 

7. SKFK

En el mundo de la industria de la moda, la huella de carbono puede parecer incluso aún más difícil de calcular que en el sector alimentario. Aun así, la marca de moda sostenible SKFK ha sido pionera a la hora de impulsar su propio sistema de cálculo y etiquetado de la huella de carbono online.

En un apartado de su página web, los usuarios pueden ver exactamente cuántas emisiones ha generado el vestido, los pantalones o la camiseta que pretenden comprar, y ver cuál ha sido el volumen de emisiones en cada una de las fases de la producción de la prenda.

De esta forma, la marca ayuda a los usuarios a tomar decisiones informadas durante la selección y la compra de las prendas, para así poder reducir el impacto ambiental de su consumo.

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